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lunes, 21 de octubre de 2013

Follamos?

Porque te llevaré donde no has estado nunca. Porque te haré sentir cosas que nadie te ha hecho sentir. Porque te trataré como una princesa en un mundo de plebeyas. Y porque serás mi esclava favorita en este gigantesco harén.
Follemos. Podría estar contándote durante horas lo que disfruto de tu mirada, de tu sonrisa, de cómo huele tu pelo, de cómo huele tu presencia, de cómo me quedo embobado mirándote a los ojos mientras hablas, podría contarte que solo con rozarme, siento una química inexplicable solo comparable a la más dura de las drogas, y de cómo me enciendo cuando te vistes de esa forma. Podría decirlo, pero voy a callármelo, y simplemente voy a decirte: follemos.
Follemos y seamos animales primitivos. Follemos y sintámonos en paz con la naturaleza, con nuestra raza. Follemos y recuperemos todo el tiempo perdido. Hagámosle un favor al universo y unámonos en un solo ser, en una sola presencia. Compartamos nuestros sentimientos y nuestras emociones y hagamos una simbiosis perfecta, en completa armonía con el entorno que nos rodea.
Vamos a viajar al país donde no existe el bien y el mal, donde las preocupaciones no lo son tanto. Donde no importa el qué dirán, y rebajémonos al más básico y placentero de los instintos.
Porque lo necesitamos, y porque nos lo merecemos. Nos merecemos un inciso para seguir caminando rectos. Necesitamos un poco de cordura en forma de locura.
Follemos porque , porque no tiene que haber un motivo claro, por mandar a la mierda a los prejuicios y por dejar que la bestia que llevamos dentro salga de vez en cuando. A todos nos gusta pasear, y crear un poco de caos en un mundo ordenado está bien para darle vidilla a esto del vivir.
Hagamos que la vida sea un poco más fácil, que para tomárnosla en serio ya tenemos el resto de nuestros días, pero hoy, follemos. Y mañana ya tendremos tiempo de arrepentirnos.


lunes, 14 de enero de 2013

A tomar por culo, porno porque sí

Cuando estoy cerca de ti, me salen sarpullidos de no poder tocarte, y en la soledad de mi persona, me comporto como un animal buscando tu deseo.
Quiero beber del jugo de tus sudores y sentir como resbalas por mi cuerpo mientras juego con tu figura. Quiero alimentarme de tus gemidos y no quiero tomar otra comida más durante toda mi vida.
Quiero que los dos formemos un solo cuerpo, una sola presencia. Quiero fundirme contigo y por siempre despegar. Quiero alcanzar el cielo pegado a ti.
Quiero que juntos gritemos de placer, tan alto que rompamos la barrera del sonido. Quiero reventar ventanas y quiero dejar sordo a cualquiera que esté a diez kilómetros a la redonda.
Quiero despeinarme contigo, que me claves las uñas a la espalda y que la sangre resultante caiga por mi espina dorsal como si fuera una bestia. Quiero gritar de dolor mientras te estremeces del placer.
Esta noche no te quiero recatada, quiero que seas una loba, una tigresa. Quiero que te avalances sobre mí en cualquier lugar del mundo, no importa quién o qué nos mire. La noche es nuestra selva, y nosotros somos los depredadores hambrientos.
Quiero todo esto, porque sé que tú también lo quieres. Noto cuando se cruzan nuestras miradas, y en ellas hay tanta tensión que podríamos alimentar a una ciudad entera de carga eléctrica.
Y si los dos lo queremos, ¿por qué no? Eso es lo que me pregunto todas las noches cuando no me dejas dormir. ¿Por qué no?