martes, 15 de octubre de 2013

Después de la tormenta, no hay tanta calma

Saca la carreta y recojamos flores de todos los colores. El sol luce permanente y no hay quien detenga a este fiera que ha pillado carrerilla.
Que nadie se refugie de la lluvia pasada, hoy va a ser un gran día. ¿Maldad? No sé qué significa. ¿Bondad? No la necesito. Déjame disfrutar este momento, necesito volver a encontrarme y estoy tan cerca, que ya puedo ver a ese desconocido que un día fue mi amigo.
Arrancando las malas hierbas que la tormenta hizo brotar me encontrarás estos días. Con la cara del que sabe que lo malo ya ha pasado. Con la conciencia tranquila del hombre que sabía demasiado. Con el pulso constante, después de unos días de infarto. Las aguas vuelven a su cauce y todo empieza a funcionar como debería. El reloj vuelve a marcar la hora correcta. Así se pueden hacer planes.
Sin embargo las secuelas de este temporal son evidentes, y puede que incluso se queden a vivir en esta tierra. Siempre hay una casa disponible para la experiencia, siempre y cuando quiera quedarse a pernoctar en mi villa. Es un huésped de honor, ¡tratémosle con cuidados VIP!
Mientras tanto, aquí hay trabajo para rato, pero bien eh, que nadie dijo que la algarabía de pensamientos fuera una tarea para niños. Aquí hay equipo para llevar todo esto para adelante, y lo que es más importante: esta cuadrilla cree en sí misma. Así que, con estos preliminares, ¿quién es capaz de decir que no a este amasijo de átomos y células?

miércoles, 9 de octubre de 2013

CONFESIONES DESDE EL CAGADERO

Quinto programa de CDEC (la radio escrita)



¡’Confesiones desde el cagadero’ ya regresa dando brincos con su programa número cinco, cinco, cinco! Por el culo… ¡te voy a incrustar un ornitorrinco con ahínco este domingo mientras jugamos al bingo para que chilles los cartones cual vikingo mientras yo me descuajeringo! ¡¡Guatamericonsu!! ¿¡Chupi pa ti, chupi pa mí!? Peazo holocausto verbal que me acabo de pegar para empezar, ¿¡ehh!? Pero no os echéis a temblar que esto vuelve a la cagaderonormalidad con mi ¡bien avenidos y bienvenidos al mierdicomio elegido por los cagadores más jodidos! Y es que ¿qué se puede esperar de un programa semejante presidido por un bombón rimante tan rimbombante? Pues obviamente majaderías extravagantes, pero pese a mi estrambótico semblante y a que adoro dar el cante ¡no dudéis de mi buen talante, no necesito esnifar polvos punzantes para llevar esto p’alante con ritmo trepidante!

El caso es que la chispeante mente pensante que tenéis en frente podría tirarse horas soltando rimas de diamante con verborrea incesante para vosotros, mis cagaderoamantes, no obstante cederé ya el volante ¡al técnico de sonido más brillante!

(Antonio más feliz que una almorrana en el culo de Jesús Vázquez: “¡Gracias Mr. Letrina! ¡Aquí os traemos el cagaderotestimonio de hoy patrocinado por pimientos y cominos ‘El Importante’!”)

***Sí soy yo, Víctor Manuel blablablá, Víctor para los amigos, Víc para los más amigos y Cuchicuchi para… bueno eso sobra. Es la primera vez que me entrometo en el mundo de Mr. Letrina, y espero sea la última, simplemente quería pediros perdón a los millones de lectores que pensáis terminar de oler mi quinto Cagadero por tener que tragaros un texto con tanta ‘h’ aspirada y amapolismos varios como el que viene a continuación, y sé que es una auténtica jodienda amigos, amigas, pero que sepáih quel idioma riovanero cahtiso se trahcribe asín, ¡y eh lo cay! ¡Besicoh!***


¿Oiga? ¿Hola? ¿Me sehcucha? Dichosoh chihmeh modernoh ehtoh, no tiene una bahtante con el artijulio dátil ehte que no sabe si llama, si cuerga, si ehcribe un mesemé o manda un grasa… ¡Y ensima le contehta un robó desoh matemáticoh, otomáticoh o como se llamen! ¡Ay pijoh cardor que mentra! ¿Güeno hablo con el wáter ese no? Poh me llamo Rosario, y llamo porque estoy preocupá por mi crío Rubén de catorse añicoh, y como no para dablar del pograma delombre del retrete, poh ya que iba a haser de vientre aprovecho pa pedirle ayuda a uhté porque mi sagal lo almira muncho. No me quiere disir ná, pero pa mí que en el bistituto le pegan y abusan dél o ¡vete tú a saber! Siempre viene con loh ojicoh mu rojoh y botinchaoh, como daber ehtao llorando, con unoh ojeroneh que pa qué… Me llega muerto dambre, que se me come hahta lah lentejah case un par de díah ni lah cataba y ahora repite si hase farta, y yo creo queh porque ensima de pegarle le quitan lalmuerso a mi criatura. Aparte me viene con unoh oloreh como a tomillo o a yerbajoh, como si lo arrahtraran por algún bancal… Y ya la prueba refinitiva la tuve antayer, ¡cuando llegó con un moratón en el cuello de Virgen Santísima! ¡Malejo pedraso le tirarían al probetico mío! Y caro su paere eh camionero, viene poco por la casa y no le quiero disir ná pa no anguhtiarlo, que bahtante tiene él con lo que lleva palante, pero mire a ver uhté si puede aconsejarme argo o hablar con él o tendré que tomar alguna solusión, ¡que mi rey no puede seguir asín anjalicomío! El prósimo día ehcucharé el pograma con él por si tiene lamabilidá datender mi petisión. ¡Haga uhté el favó si no eh mucho pidir!  ¡Muchah grasiah señor del wáter!


Btrrgbrbgrbhbsshhhhhhhhhhhhhhhhhh (sonido del cagadero).


¡Ole y ole qué arte tiene mi queridisimísima Rosario! ¡Con los brazos abiertos le brindo mi acogida a este balsámico santuario, nuestro wáter compartido proveído de energía suficiente para esfumar su aparente calvario! ¡Así que confíe en mi recetario! ¿Estás ahí Rubén? ¿¡Qué pasa cabroncete!? ¡Ahora estoy yo metido en un belén y tú apretando el ojete! ¿Ehh? Pues relájate chaval que la cosa promete, ¡no escuches con desdén y los nervios sostén bien porque a tu herida yo le pongo el torniquete! ¡Me siento el puto Denzel Washington cogiendo el mango de la sartén mientras el malo amenazando al rehén arremete! Aunque me exija un millón y para escapar un cohete ¡lo acribillaré con balazos a tutiplén en un santiamén para que la peli no acabe contigo hecho un zoquete, sino borracho en tu graduación y lanzando el birrete! ¡Ay Manolete!

¡Bueno mis baluartes vayamos por partes! Rosario, cariño, aunque parezca que fue ayer cuando al fruto de sus entrañas se le caían los piños… ¡no tiene que alarmarse tanto por el bienestar de su niño! Ya se va haciendo un hombretón aunque sea carilampiño, ¡por lo que no sufra más por este desaliño y a suavizar esos desasosiegos protectores la constriño! No crea que únicamente a cábalas mentales me ciño, cuando la situación lo requiere el fondo de la cuestión escudriño, así que si usted se queda más tranquila cogeré un buen Albariño y acudiré a su hogar para charlar y degustar cualquier manjar que tenga a bien preparar, ¡acépteme este guiño!

Y tú Rubenzuelo como buen cagaderoseguidor, por lo pronto mañana en confianza me harás un pequeño favor. Aplaza para otro día vuestras andanzas y merienda con los colegas en casa sin pudor, que vea tu madre que los amigos en lugar de mamporros te dan calor y que preocupándose está en un prescindible error. ¡Pero capullín usa tu audacia ya que esto es una misión de diplomacia, dejad para otra ocasión los hierbajos del bancal y las acrobacias y comportaos como la alta aristocracia! ¡Te pide Mr. Letrina que no me seas muy mafias o te lo explicaré con eficacia! ¡Hazme caso crack,  pronto me darás las gracias!

Vosotros apreciados cagaderoyentes sed pacientes con vuestras madres aunque muchas veces ladren, qué más da que con frasecicas cansinas os taladren o que cada vez que se asomen a vuestro cuarto chillen ¡esto es un desmadre! Evitad que la ira os descuadre y con templanza como única alianza ganaos su confianza a base de alabanzas, ¡un poco de afecto con intelecto es el camino recto hacia un lazo maternal perfecto! ¡No me seáis ineptos y cometáis el defecto de olvidar este precepto!

¡Y si mis cálculos no han fallao parece ser que ya está tó pagao!, por lo que Antoñete ponte guapetón y no me seas cagao que esta noche nos toca ir al sarao a ponernos los ojos coloraos… ¡Y si nos dan un pedrazo en el cuello eso que nos hemos llevao! ¡Cacao maravillao! ¡Sorriéndolo mucho he de decir colorín colorao el quinto programa se ha acabao! ¡Mr. Letrina se despide por hoy en ‘Confesiones desde el cagadero’! ¡Buena suerte coleguillas y partidlo en dos si no cuela entero! ¡Yeah!

(Sexto programa: http://vivirdesconectado.blogspot.com.es/2013/10/confesiones-desde-el-cagadero_16.html)

sábado, 5 de octubre de 2013

Vaciando al vecino de arriba

Off-Topic: no me responsabilizo de lo que puedas sentir al leer esto. Definitivamente es lo más WTF que he escrito en mi santa vida. Es tan personal que mañana lo leeré y no tendrá sentido ni para mí, así que allá tú y las consecuencias de lo que puedas sentir...

Al final de la escalera. Todos los sueños van, todos los sueños se quedan. Toda la vida la veo pasar, al final de la escalera.
Según aparece los retos, la vida toma forma, como blanda plastilina, se escurre entre mis dedos, se mezclan los colores y las texturas. Se pierde el tiempo inexplicablemente, y se busca sentido a algo que carece de dicha propiedad. Qué destino tan terrible. Que costoso es el precio de seguir respirando. Y como una cabaña abandonada ando en busca de una alma gemela que en temporales de invierno cuide de este descuidado aspecto. Las gafas ocultan estos ojos temblorosos, taciturnos de una noche larga y sombría. Destrozados después de una lluvia ácida. La puerta de acceso al alma está en obra y construcción, perdonen las molestias. El diablo se ha tomado muy en serio su trabajo y se ha propuesto terminar aquello que empezó el día que la luz roció la galaxia.
Los sacos rellenos de paja siguen estando lejos. Para defenderme prefiero una roca, más pequeña, pero más intimidante, más sólida, más consistente, y más de andar por casa, para qué nos vamos a engañar. Soy un tío sencillo, y como tal, detesto todo lo aparatoso y el fardar. Eso se lo dejo al pajar, que bastante tiene con presumir de tamaño. Valiente ignorante de mierda.
Y sin sentido fijo cabalga este caballo sin jinete, este caballo libre, pero preso de su propia libertad. Siguiendo un trazado sin explorar, pero ya recorrido por muchos. Todo lo nuevo me sabe a poco. El camino prohibido es el óptimo, el más recomendable, el que implique muerte o emoción, a partes iguales.
¿Palabrería sin sentido o sueños de genio? Ni puta idea, pero tenía ganas de escribir algo así. Algo sin pensar. ¿Es para estar orgulloso? ¿Te sientes mejor? Pues sí. Ya he limpiado mi cerebro de mierda, lo próximo será algo más esclarificador, que para escribir basura ya tenemos a los de siempre. Solo permítanme de vez en cuando limpiar mi azotea. No es obligatorio oler, pero se agradece compartir una calada :)


miércoles, 2 de octubre de 2013

CONFESIONES DESDE EL CAGADERO

Cuarto programa de CDEC (la radio escrita)



¡Yo le pongo salsón, a mi programa le pongo salsón! ¡Qué pasa cagaderofamilia, bien avenidos y bienvenidos a esta nueva emisión! ‘Confesiones desde el cagadero’ reanuda su cuarta misión con exclusiva sumisión a la libertad de expresión, todo preparado, luces, cámara y acción, ¡tomen asiento y colóquense el cinturón porque ya despega nuestro avión! ¡Qué subidón!

Sabéis que os habla Mr. Letrina, especialista en preñar palabras para que conciban nuevas rimas, capullo revoltoso que os recomienda que veáis al Arguiñano si os mola la cocina, o que piropeéis a la vecina de forma genuina si os la pone fina, ¡pero ay amigos!, tarde o temprano vuestro culo tocará la bocina y los cagaderoyentes, desde su casa o en la oficina, ¡estarán ansiosos por escuchar vuestras mierdas y pamplinas para evadirse un instante de sus rutinas asesinas! Por lo que igual que exorcizáis monstruos color chapapote dejad que vuestras movidas salgan a flote, ya que este presentador tan bravote con gusto os echará un capote, os dará un azote ¡o todo en el mismo lote dependiendo de cómo vuestra azotea pilote!

Antes de escuchar el cagaderotestimonio tengo que felicitar a Antonio, el único compañero que ha sabido apaciguar mi demonio y que, de seguir así, ¡será parte de nuestro cagaderopatrimonio! ¡Adelante compadre y que esto se vaya de madre!

(Antonio, el sonrojado y más suelto técnico de sonido: “¡Oh yeah Mr. Letrina! ¡A tus pies desde la cabina! ¡Y… dentro el cagaderotestimonio patrocinado por helados la Elefanta!”.)


Reguleros días Mr. Letrina. Mi nombre es Federico, tengo 22 años y llamo desde Puntica de la Tostada. Violeta ha sido mi novia durante 3 intensas semanas, pero hemos roto. Sinceramente jamás creí que lo nuestro terminaría tan así, no sé… ¡íbamos tan bien! Nos conocimos por casualidad y fue un flechazo instantáneo. Estaba en el cine viendo “Caracoles asesinos VII” cuando de repente me cayó en la cabeza un cubo de palomitas mientras comentaba una escena con los amigos. Al girarme ella gritó: “¡cállate subnormal, quiero oír la película!” Fue tan romántico... A la salida quise disculparme por las molestias pero sin dejarme decir nada me esquivó y se largó pitando. Intentó ahorrarme el mal trago, ¡ha sido siempre tan atenta!

Desde entonces empezamos a salir. Me informé de sus datos para seguirla en Twitter y agregarla al Facebook y al Tuenti, pero no pudo aceptar mis peticiones de amistad porque andaba muy liada con sus tweets. Ponía unos cincuenta al día insultando a algún capullo que la mareaba… ¡Pobrecita! Yo los retwitteaba todos para mostrarle mi apoyo incondicional.

Hace dos semanas cerró todas sus cuentas y se cambió de ciudad sin avisarme. Ya no he vuelto a saber de ella… En el fondo me lo merecía, la notaba jodida porque los últimos días estuve bastante a mi aire. Tuve que cuidar de mi hermano pequeño y no pude visitarla por las noches para tirarle piedrecitas a su ventana, como solía hacer desde que nos conocimos. Para recompensarla tuve un detallazo con ella, subí al YouTube un vídeo que le grabé a escondidas mientras bailaba en su cuarto en camisón, con una dedicatoria muy especial: “¡¡¡Nunca te abandonaré!!!” Pero no me perdonó, el daño ya estaba hecho...

Ahora estoy algo depre pero poco a poco lo voy superando. Además la chica nueva de la clase se habrá enterado de que estoy soltero porque ya me ha tirado los trastos: “Aparta tus manazas de mi mesa”, me ha dicho esta mañana cuando he ido a saludarla. ¿Qué removidas están las tías de hoy en día verdad?

Btrrgbrbgrbhbsshhhhhhhhhhhhhhhhhh (sonido del cagadero).


¡Ohhh mi gato! ¡La historia de Federico es pa’ mear y no echar gota! Y aunque está como una chota y tengo unas ganas locas de componerle una chirigota, llegados a este extremo he de ponerme serio, aunque me dé pereza, para explicarle a nuestro prota su problemilla con franqueza. Querido Federico, obviamente padeces lo que podemos denominar síndrome de dislexia emocional: tu cerebro tergiversa las actitudes adversas de un modo demasiado particular. Bien es sabido que, en ocasiones, las mujeres niegan cuando realmente desean afirmar y viceversa, en efecto tío, la psicología femenina puede llegar a ser muy perversa. Sin embargo todas no son tan rebuscadas como Escarlata O’hara, y si te ignoran o insultan significa que pasan de tu cara.

Permíteme Mr. Frederick dudar que lo hayas entendido de primera mano, te lo repetiré de nuevo en cristiano para que mi esfuerzo no quede en vano: ¡De la forma en que agobias ni has tenido ni tendrás novia, únicamente causabas claustrofobia a Violeta, que hizo la maleta porque sentía fobia de tu jodida chaveta! ¿Entendido pandereta? ¡O cambias o serás siempre como una grasienta chuleta y todas ellas perpetuamente querrán estar a dieta!

¿Habéis oído eso? ¡Es la autoestima de Federico chocando contra el suelo! ¡Por favor que alguien le lleve un pañuelo! Sinceramente siento haber sido tan duro, pero la realidad puede ser como hostiarse contra un muro. Pues sí estimados cagaderoyentes, hoy hemos aprendido dos vitales lecciones: La primera que es necesario decir las cosas sin paños calientes en muchas ocasiones para no dar lugar a libres interpretaciones, y la segunda es que no hay que fiarse jamás de los chicos que se llaman Federico… ¡Que no Federicos del mundo! ¡Que era broma! ¡Sólo intentaba darle vidilla a la historia porque la gente se me aploma! ¡Y sintiéndolo mucho el final del cuarto programa ya asoma! ¡Mr. Letrina se despide por hoy en ‘Confesiones desde el cagadero’! ¡Buena suerte coleguillas y partidlo en dos si no cuela entero! ¡Yeah!

(Quinto programa: http://vivirdesconectado.blogspot.com.es/2013/10/confesiones-desde-el-cagadero_9.html)

lunes, 30 de septiembre de 2013

Ay Catalina!

Menos que mierda, el altar hacia un mundo mejor se antoja utópico. La almohada ya no puede llenar el vacío que deja la imaginación. Y como un niño me aposto encima de la cama, temeroso de los sueños. La noche es un mundo muy peligroso. La mente viaja intentando crear una estancia más bonita, es una optimista muy hija de puta.
Me duermo entre demonios, como si fuera el único ser en todo el planeta, solo. Como si no existiera el aire puro. Respiro fuego. Temeroso de vivir, cuento las horas por minutos y el alba me saluda con saña. Otra noche más que he sobrevivido. Al menos me lo tomo con humor.
Durante 23 horas al día me siento Superman, un titán, un coloso indestructible capaz de superar el más angosto de los caminos equipado de cualquier tipo de carga emocional, propia o ajena. Pero es asomar Catalina su dulce rostro y me vuelvo el más dócil e indefenso de los mortales. Me convierto en un Clark Kent deprimido, un Bruce Banner hasta arriba de prozac, un Dr Jekyll, un don nadie débil y apenas sin aliento, necesitado de un abrazo, una caricia, un pecho en el que descargar la carga de esta ajetreada cabeza pensante. Hasta los monstruos necesitan un poco de cariño.
Mientras tanto, el centro de gravedad manda rayos cargantes de razón al vecino de arriba que se las da de sabiondo, pero éste no entiende los impulsos de su compañero de piso. "Tan listo para unas cosas, y tan tonto para otras".
Los días pasan y la angustia se va apoderando de mi ser, espero que llegue el día de volver a ser quién era, de volver a sonreír porque sí, de ser 24 horas yo, y no un sucedáneo de lo que algún día fue un alma alegre. No siempre se gana en esta vida, acepto mi derrota, pero presiento que cual fénix renaceré de mis cenizas, más fuerte, más bello y con unas alas tan grandes que surcaré el cielo en busca de quien ha de verme hecho cenizas inertes, pero felices. Abogo para que así sea.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

CONFESIONES DESDE EL CAGADERO



Tercer programa de CDEC (la radio escrita)

¡Buenos días cagaderoamigos! ¡Bien avenidos y bienvenidos, haced mucho ruido y poneos erguidos, porque ya está de vuelta el menda más desinhibido pilotando vuestro programa preferido! ¡Seeh! ¡El hat-trick de ‘Confesiones desde el cagadero’, el único programa que se mantiene en el candelero mientras peta los sumideros! Y es que qué mejor terapia que soltar lo negativo o positivo con tan adorable motivo: ¡el descomer! Todavía está quien no lo puede entender, como si sus boñigos fueran aperitivos y su wáter el mantel, ¡Ay Maribel! ¡A esas almas cándidas y delicadas a cavar ponía yo hasta que lo ordenara mi cimbel, y cuando tuvieran hambre… mis huevos con bechamel!
¡Alaaa! ¿He sido muy cruel? ¡Qué va! Sólo son rimas de nivel coloreando microclimas en lo alto de frías cimas, un libre pincel desbocado cual majestuoso corcel al amanecer que ansía embellecer y en vuestros oídos renacer. Esto… ¿Habéis oído qué ñoñez? ¡Me ha salido purpurina de la nuez! ¡Si siempre hablara así tal vez acabaríamos todos con acidez! Mejor vuelvo a ser soez, pero antes de dar paso a nuestro cagaderotestimonio quiero decirle algo a Antonio, mi recién llegado nuevo compañero: te vigilo muy de cerca mosquetero, pórtate bien y no me hagas ser grosero…

(Antonio, el acojonado nuevo-nuevo técnico de sonido: “Espacio patrocinado por garbanzos La Sorda”.)


¡Encantá de llamarte Mr. Letrina! Vivo en Pantufla del Aguacate, me llaman Rigoberta y tengo 35 aquí en la Tierra. Pero mi nombre de verdad es Kalísñide y tengo 1247 años. Llegué dun planeta llamao Breniópide,  y mi clan, los Kreñapitas, como estabàmos de guerras y jaleos me eligieron a mí de entre 800.000.000 billones que éramos, pa conseguir que nuestra espesie peldurala. Menguaron mi tamaño y me teletraspetaron, como se dice ohtia, total, me mandaron convertía en espermatosoide en un viaje así inmediato hasta adentro de los huevos del Ignasio, mi papa de aquí. Y ná, me dedico a cuidar viejicos, y si les hago una manuela me dan dies euricos estras, que la cosa está mu mala y me vienen mu bien las perrillas. Pero cuando se hagan mosos mis dos hijos Yonatán y Asusena, haremos un ritual Kreñapita y nos tralfosmaremos en nuestra forma real, y aluego conquistaremos la Tierra con avansadas télnicas de hisnotisar que yo sé. Pero a ti no te haremos ná Mr. Letrina, ¡porque te quiero! ¡Eres el mejò! Tescucho toas las… Bueno, te dejo que mi Asu no para de darle a la puerta que dise que se mea tòa, ¡la puta la cría esta que jarte que tiene! ¡Un Besico rey!

Btrrgbrbgrbhbsshhhhhhhhhhhhhhhhhh (sonido del cagadero).


¡Oh, oh, yeah! ¡Yeah, yeah, maracuyeah y el copón de la baraja! ¡Rigoberta, qué tía más maja! Nuestros cagaderofans extraterrestres están hoy de enhorabuena porque seguro que muchos de ellos querrían salir en antena, ¡así que ya sabéis verdes amigos abandonad vuestra colmena que esto es una verbena! ¡Llamad de Júpiter, Saturno, Marte o Neptuno! ¡Llamad de Breniópide si el cuerpo os lo pide! ¡Aquí no somos racistas sólo un poco anarquistas, así que aterrizad vuestras naves que aquí tenéis mi pista!

Adorada Kalísñide alias Rigoberta que de los viajes interestelares eres una experta, viniste desde calcopín a nuestro planeta y fuiste directa a una bragueta, la de Ignacio, cuyos cojoncios fueron tu palacio, y más rápido que despacio llegaste a una seta para, a tus mil y pico años, volver a mamar teta... ¡Al final voy a ser yo el que se vaya de vareta! La verdad que es un verdadero honor para un servidor saberme a salvo de tus planes de hisnotisasión, pero antes me gustaría pedirte un último favor: ¡me tiro de los cabellos por tener el número de tu camello! No hace falta que me lo abarate, si es necesario le pago en oro de 24 quilates, ¡pero quiero saber lo que fumáis los colgaos de Pantufla del Aguacate! ¡Antonio prepara los petates y ves arrancando el yate que esta noche va a haber tomate!

¡Ay, ay, ay! Queridísimos hermanos de wáter, hay cabezas con agujeros del tamaño de un cráter en el que sus neuronas no dialogan, sólo combaten. Pero qué hacemos, ¿les atizamos con un bate? ¿Los colgamos del gaznate? ¿Envenenamos su comida sin que se percaten? ¡Para nada chavalada! No ensuciaros las manos que bastante mierda tragamos a diario, pero teniendo pasta en efectivo o un buen talón bancario, ¿para qué ser el villano habiendo sicarios?

Bromas malévolas aparte el tercer programa ya parte inexorablemente a otra parte, y desde la Tierra o desde Marte, para animarte o distraerte, cada miércoles volveremos a hablarte, cagaderoyente, ¡ten esto muy presente! ¡Mr. Letrina se despide por hoy en ‘Confesiones desde el cagadero’! ¡Buena suerte coleguillas y partidlo en dos si no cuela entero! ¡Yeah!

(Cuarto programa: http://vivirdesconectado.blogspot.com.es/2013/10/confesiones-desde-el-cagadero.html)

martes, 24 de septiembre de 2013

Esclavos de ayer y hoy

Qué ganas de romper con todo, qué frustración. ¿Qué necesidad tengo de soportar todo esto? ¿Quién soy en realidad? Viajo por este mundo a la deriva, soy un número más de la lista, un elemento prescindible de este gran eslabón sin orden y sin rumbo.
Y mientras todo a mi alrededor se va a la mierda, yo me dejo llevar, aun sabiendo que no quiero mancharme de heces, pero estoy cubierto hasta el cuello y no hago nada para remediarlo. Soy un cobarde en un mundo de mierda.
¡Arriba! No llegues tarde a donde tengas que ir. No se te ocurra quedarte durmiendo. ¡Trabaja! ¡¡TRABAJA!! No seas rebelde, no te salgas de la línea marcada, o caerá el peso de la sociedad sobre ti. Serás tratado de vago, maleante o peor aún: delincuente.
¿En qué se diferencia esta época de nuestros antepasados? ¿No somos igual de esclavos? Han cambiado los eufemismos, pero no la historia. Han cambiado el látigo por palabras como horas extra, paro, subsidio, hipoteca, alquiler, etc, mientras que los mismos de siempre siguen siendo eso, los mismos de siempre.
Disculpad esta pequeña salida de tónica del blog, pero de vez en cuando, uno tiene que pensar que todo esto es una conspiración antifelicidad. Que el mundo ideal existe, solo hay que buscarlo y luchar por él. Siempre hay hueco para un trocito de esperanza, y mientras tanto, como decía Platero y tú: "Yo sigo esperando y se acaban las horas en el mismo sitio donde vuelves tu ahora. Restos de un naufragio que trajeron las olas"